12 de diciembre de 2009

Instalación de Swoon

SWOON


No puedo cerrar este episodio sin mencionar una exposición que realmente me tocó por varios motivos.
Nos la recomendó un amigo que vive en nyc como el evento del momento y lo que en un principio parecía algo entretenido sin más, se convirtió en una ardua tarea de una tarde sofocante de calor.
La galería, situada en una callecita del Soho, parecía imposible de encontrar sin mapa y sin el nombre de la calle y de la galería. Lo sé, normal. Finalmente, cuando ya nos disponíamos a renunciar, nos sentimos atraídas misteriosamente por lo que parecía una oficina vacía con un ventanal por el que se veía una sala con el suelo cubierto de placas de colores. No sabíamos de qué se trataba pero el espectáculo nos gustó especialmente e hizo que entráramos sin saber muy bien qué era aquello, ya que no había ningún cartel que anunciara nada en particular.

Deitch Projects, para los que no lo conozcan, es la galería que me gustaría tener. Quizá en mi mente lo he idealizado con el paso del tiempo pero me gusta pensar en ella como ese lugar donde es posible una realidad paralela. Aparentemente austera pero llena de ilusión. Un espacio donde desarrollan pequeños proyectos con una gran calidad. Creatividad de la buena, sincera, bonita , con significado. La instalación de Swoon fue conmovedora, impactante a su manera, sutil y elegante. Era su primera exposición en solitario en aquella ciudad, la suya. Y para ello creó una ciudad laberíntica con sus mejores armas, el papel, unas tijera y pintura. La llenó de personajes típicos de la calle escondidos bajo puentes, sentados en escaleras de incendios, viajeros en el metro, sombras propias de una gran ciudad.

Esta artista de Street art empezaba a ser conocida en Nyc por sus trabajos que desde 1999 pegaba por las calles. Pero lo llamativo es su técnica. Dibuja sobre papel para luego recortar el contorno, formando juegos de espacios en positivo y negativo que cuidadosamente adhiere a las paredes a modo de graffiti. Son figuras a tamaño real, realistas, de gente de la calle, amigos o familiares. Como resultado de estas escenas cotidianas del día a día, nace esta exploración conceptual que tan hábilmente sabe retratar.

La instalación de la que hablo fue en 2005. Ese mismo año su trabajo fue incluido en una exposición que hizo el PS1 de NY y participó en la Art Basel de Miami (que casualmente se celebró el fin de semana pasado). Este año ha expuesto en la Vienal de Venecia.
Todo indica que esta joven artista dará mucho de qué hablar. Y cómo me alegro…

8 de diciembre de 2009

The Shadow survivor - R.H. (foto de Allan Mohlo)

The Wooster collective



Y a propósito de Richard Humbleton, mientras buscaba imágenes de su trabajo encontré esta web llamada The Wooster collective en honor a una calle del Soho neoyorkino.
Fue fundada en 2001 y están especializados en Arte Efímero. Concentran información e imágenes de todo lo que está ocurriendo dentro del Street Art en las calles de cualquier ciudad del mundo.
En concreto tienen un apartado llamado pasión por las fotos Vintage en el que declaran estar muy interesados en imágenes de muestras de Street Art de finales d los ´70 y comienzos de los ´80. Tienen una del trabajo de R. H. de las calles de NYC, The Shadow Survivor. La foto que muestran es de Allan Molho y debe ser de las pocas que hay porque es la más frecuente. En los 80 no era muy habitual fotografiar las pintadas que se encontraba uno por las paredes, por lo que no abundan demasiados testimonios de este tipo de obras.
Cool, ¿no? Qué emocionante descubrir un nuevo graffiti escondido en algún callejón de la ciudad...

4 de diciembre de 2009

Richard Hambleton


Richard Hambleton: superviviente.

Ojeando una revista (no cualquiera, si no la recién estrenada V Spain, la versión nacional de la mítica V neoyorquina fundada hace 10 años. Y ya que estamos, un tanto … vacía de contenido pero llenísima de publicidad?… no obstante, le daré una nueva oportunidad) mi atención quedó capturada por un cuadro abstracto de Richard Hambleton y lo que parecía una simple mancha de tinta negra sobre fondo amarillo, resultó al cabo de unos segundos tomar su importancia hasta convertirse en un hombre. Saltando, desnudo, fuerte, compacto. Intrigada, me sumergí en una búsqueda de información sobre este pintor al que Nueva York le ha dedicado una exposición (R.H. - NY)a lo grande, como sólo esa ciudad sabe hacer las cosas. Celebraron así sus 40 años de carrera, 35 piezas de los 80 hasta ahora, comisariada por Vladimir Restoin-Roitfeld, Andy Valmorbida y Armani. Show presentado como parte de la Fashion Week y diseñada como Art event a lo Andy Warhol propio de la época. Atrajo a muchas celebrities, asegurando éxito y ventas. En fin, supongo que fue una especie de tributo para colocar al artista en el lugar que merece de la historia del arte moderno.

Casi me atraganto con mi sopa de miso cuando descubrí que este R.H. está vivo todavía (perdón por mi ignorancia) y que además fue (¡¡¡es!!!) un artista clave para los comienzos del Street Art. Me consuela saber que algo anónimo ocurrió para que se retirara voluntariamente del panorama social y de ahí que éste desconocimiento sea bastante común. (¿humm? ¿Porqué últimamente estoy desarrollando este interés por artistas que en algún momento de sus vidas se aíslan de la sociedad..?).

Un joven y guapo Richard (1954) fue “marcando” el Nyc de los 80 que por aquella época era una ciudad mucho más agresiva y violenta que la de hoy. Dibujaba en las aceras sus “imágenes de asesinatos masivos” , figuras hechas a tiza de cuerpos contorneados con manchas de un rojo sangriento. Es lo que se llamó Mass murder concept (76 - 78), escenas de crímenes que hacía a lo largo de Estados Unidos y Canadá. No eran reivindicaciones políticas, si no intervenciones estéticas que buscaban provocar. Una especie de comentario social apolítico.

A principios de los 80, aparecieron su serie de figuras primitivas dibujadas de forma rápida en las paredes. De aspecto rupestre en un negro rotundo. Son las Shadowman. Un personaje querido y mítico del panorama artístico del East Village que se convirtió en la obra más famosa de su trabajo. Son siluetas de personas misteriosas en las paredes de los edificios. No de manera casual, si no calculando el impacto en el peatón. Se encontraron muestras también en París, Roma, Londres y en el muro de Berlín.

Por último, sus Beautiful paintings de morbosa belleza, dónde la pintura transparente se superpone sobre un fondo metálico reflejando luz y color al espectador, hasta hacerle partícipe del efecto visual.

Junto con sus dos amigos, Keith Haring y Basquiat, tuvieron el mérito de hacer de su obra un arte público y convirtieron el graffiti en éxito comercial. Les llegó el éxito rápido.
Aunque indeciso ante la idea de exponer, lo hizo en museos europeos e incluso ha estado invitado a la Vienal de Venecia en el 84 y 88.

Por supuesto hay un lado oscuro en la historia, una necesidad de autodestrucción cada vez mayor que habitaba en el artista y que es lo que le llevó a un retiro voluntario. En la actualidad vive recluido en el Lower East side, dónde sigue trabajando sin descanso.

Curiosa la idea de que no suene su nombre con la importancia que tuvo, como figura legendaria del arte urbano y de sus siluetas como iconos establecidos…